En la calle Caracas vivia un hombre que amaba a una rubia. Pero ella lo despreciaba enteramente.
Unas cuadras mas abajo dos morochas se morian por el hombre y se le ofrecian ante su puerta. El las rechazaba honestamente.
El amor depara dos maximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.El hombre de la calle Caracas padecio ambas desgracias al mismo tiempo y murio una mañana ante el llanto de las morochas y la indiferencia de la rubia.

1 comentario:
Hola, t invito a darte una vuelta por mi blog, salu2.
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